'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

25 de octubre de 2012

Morir de ganas de vernos.



Dicen que este es el último verano que se disfruta de verdad, que somos niñas que dejaremos de ser a partir de ahora. No niego nada de eso, si es cierto que este verano ha sido único, no sé si será el último, espero que no, ya que aún quedan muuchos años por vivir, y muchas experiencias por conocer. Este verano, con sus cosas malas, sus taaantas cosas malas, pero con sus cosas buenas, sus muchísimas más cosas buenas, con las risas y los días de agua, con las tardes en casa y los abrazos de "Te echaba de menos", con los abrazos también de "Tranquila, que un mes se pasa volando" y los besos de despedida de cada día, los que a veces nos cansábamos ya de dar, o los que a veces necesitabamos más que nunca. Gracias chicas por haberme ayudado, por haber puesto cordura donde muchas veces faltaba, y también por haber dejado que a veces yo os ayudara. Perdón por todos los malos ratos que os he hecho pasar y espero que no se repitan, los de este verano y los del curso, de verdad que lo siento, por las lágrimas que a veces habéis echado por mi culpa y mi cabezonería, os prometo que no habrá más veces en las que yo esté relacionado con algo malo, os prometo que sean como sean los siguientes veranos, estaremos juntas hasta los últimos de ellos.
 



OS QUIERO.

8 de octubre de 2012

Hay veces como esta, que me creo sin fuerzas para salir a bailar sobre el cuadrilátero. Y en mi cabeza bulle el moho de la miseria como un hombre aturdido y desnudo que no distingue los golpes de las caricias, que no sabe protegerse de sus propias manos, que se mira al espejo con la cautela de un animal herido en su destino de presa.

5 de octubre de 2012



"Lees entre mis lineas, dijo.

También dijo que era importante para él, también dijo que me cuidaría.

Que era frágil, que las verdades me dolían y que las mentiras me destrozaban, decía cosas con sentido, decía cosas que se iban guardando en mi corazón y que iban haciendo mella. Me conocía, más que yo a mi, sabía donde darme a hacer daño y sin que yo se lo dijese.
Un día cogió el camino equivocado...
Así es como lo recuerda mi absurdo corazón "