'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

16 de marzo de 2013

1999

Hay momentos que son indescriptibles, pero sin embargo este no era uno de ellos. Se podía describir toda aquella situación con pocas palabras: Amargura, miedo y soledad, soledad que abundaba todos los días en mi, en mis palabras, en mis propios ojos. Soledad que mataba cada vez que podía. Se irá de la misma manera que vino, sola, pero mientras dura, todos mis recuerdos eran tan grises como lo puede ser el humo de un cigarro, y tan transparentes y olvidadizos como el humo de los coches.

Me abriga el calor de las personas, y en esa habitación hacía bastante frío, un frío aterrador, que te ponía la piel como escarpias, en el mismo momento en el que recuerdas todo lo que sucedió. Y ahora ya vuelvo a tener frío, ya vuelvo a recordar la conversación que nos dejó dolidos, no por sus palabras, si no por los sentimientos aguados que pasaban por cada una de ellas, y tú lo sabías, y yo lo descubrí momentos después.

El miedo te acorraló, de la misma manera que a mi muchas veces lo intenta, y lo consigue eh, de verdad que lo consigue. Después de aquellas palabras solo nos quedaba pensar, a cada uno a nuestra manera, pero pensar.

Pensar en por ejemplo, que lo único absoluto es la muerte, o al menos eso dicen. Yo veo totalmente absoluta la soledad que me ampara, los papeles en los que escribo, el dolor de estas palabras, pensé mucho en todo...

....Y luego me rompí sin hacer ruido. 




21 de febrero de 2013

"De las que a veces son contradictorias. De esas que se duerme en la parte mas interesante de la película. De esas que olvidan el 14 de Febrero. De las que llegan media hora tarde y sonríen mientras piden perdón. De las que hace la maleta cinco minutos antes de salir de viaje. Acepto que soy la más cabezona y negativa del planeta. Que llevo el móvil en el bolsillo aunque sea cancerigeno y que primero actúo y luego pienso. Miento bastantes veces, mentiras piadosas, eso sí. Soy de las que saben sus miles de defectos, pero cuando me los dicen me enfado. Me equivoco repetidas veces y pido perdón hasta que los aceptan solo para hacerme callar. Nunca he mentido en eso del amor. He dicho que me enamore y nadie puede decir que no. Dije que te quería y era cierto. Grité por rabia y lloré por felicidad.  Y digo que te he olvidado, y una vez mas repito que suelo decir mentiras piadosas. "

23 de enero de 2013

Huyendo del tráfico.

Iba caminando por las pequeñas calles de su ciudad. No sabía ni lo que estaba buscando ni lo que estaba haciendo una fría noche de diciembre sola, tan tarde por la calle, y sin rumbo. Pensaba, daba vueltas a todos los sucesos que pasaron durante este último año y todavía ni siquiera había terminado de asimilar. Pensaba más. Lo necesitaba. Realmente lo necesitaba, era el único sitio donde podía pensar: Fuera de su casa. Lejos de los gritos y de la soledad, lejos de los libros abiertos que pasaba el día leyendo para sumergirse en vidas que no eran la suya. Lejos de esa cama sin hacer que la incitaba a dormir hasta que terminase el invierno. El invierno que está pare reflexionar, que está para que tu mente y alma conjunten sus colores con los tonos del invierno: Azules, negros y grises.
Y entonces piensa, y se da cuenta de cosas. De su inmadurez, de su irresponsabilidad.

16 de enero de 2013

Gin-tonic

Es el momento de escribirte lo que nunca fui capaz de decirte, aunque sea tarde, escribir lo que ha sucedido en una carta que no te voy a mandar. Que no vas a recibir nunca. Que como tu me enseñaste, cuando acabe de escribirla la quemaré, los sentimientos se pondrán a arder, y ese dolor, cómo era... Ah, sí, ese dolor no se te queda tan dentro. Esta vez solo quiero ser claro, sería un imbécil si no gritara que me he equivocado, desde el principio, contigo. He intentado avanzar sin apartar antes las cosas que lo impedían, agarrado al pasado, mirando para atrás, queriendo olvidar pero sin parar de recordar, empeñado en quedarme ahí. ¿Qué locura no? En medio de un lado y del otro, sin perdonar, sin perdonarme, sin avanzar.
¿Dónde está el secreto del futuro? Puede que esté en fijarse bien, en avanzar, mirar más cerca. Más. Tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro. Solo hay que dejar que las cosas pasen. Y ahora lo tendría claro. Aunque ya no depende de mí...