'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

23 de enero de 2013

Huyendo del tráfico.

Iba caminando por las pequeñas calles de su ciudad. No sabía ni lo que estaba buscando ni lo que estaba haciendo una fría noche de diciembre sola, tan tarde por la calle, y sin rumbo. Pensaba, daba vueltas a todos los sucesos que pasaron durante este último año y todavía ni siquiera había terminado de asimilar. Pensaba más. Lo necesitaba. Realmente lo necesitaba, era el único sitio donde podía pensar: Fuera de su casa. Lejos de los gritos y de la soledad, lejos de los libros abiertos que pasaba el día leyendo para sumergirse en vidas que no eran la suya. Lejos de esa cama sin hacer que la incitaba a dormir hasta que terminase el invierno. El invierno que está pare reflexionar, que está para que tu mente y alma conjunten sus colores con los tonos del invierno: Azules, negros y grises.
Y entonces piensa, y se da cuenta de cosas. De su inmadurez, de su irresponsabilidad.

16 de enero de 2013

Gin-tonic

Es el momento de escribirte lo que nunca fui capaz de decirte, aunque sea tarde, escribir lo que ha sucedido en una carta que no te voy a mandar. Que no vas a recibir nunca. Que como tu me enseñaste, cuando acabe de escribirla la quemaré, los sentimientos se pondrán a arder, y ese dolor, cómo era... Ah, sí, ese dolor no se te queda tan dentro. Esta vez solo quiero ser claro, sería un imbécil si no gritara que me he equivocado, desde el principio, contigo. He intentado avanzar sin apartar antes las cosas que lo impedían, agarrado al pasado, mirando para atrás, queriendo olvidar pero sin parar de recordar, empeñado en quedarme ahí. ¿Qué locura no? En medio de un lado y del otro, sin perdonar, sin perdonarme, sin avanzar.
¿Dónde está el secreto del futuro? Puede que esté en fijarse bien, en avanzar, mirar más cerca. Más. Tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro. Solo hay que dejar que las cosas pasen. Y ahora lo tendría claro. Aunque ya no depende de mí...