'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

23 de diciembre de 2014

núcleo del problema

Ya no me sale ni la mierda que quiero contar;
sólo sé que tengo ojos tristes y no de borracha.
Estoy sin cerveza y sin ginebra.
Y también sé de la mierda de dentro, de lo que mata, de lo que degenera.
De lo que no sale, joder.
Mil veces he vomitado nuestra mierda, y ahora está tan dentro que forma parte de mi cuerpo.
¡TE JURO QUE QUIERO SACARTE DE MÍ!
Quiero que esta habitación deje de ser mi cárcel sin barrotes,
mi condena,
mi lugar menos favorito.
¿Nunca puedo ser feliz de puertas para adentro?
(no hablo solo de la habitación)
"lo que no te mata, te hace más fuerte"
los cojones
lo que no te mata, te deja en shock, en coma, en estado vegetal, paralítico y sin corazón.
¿Y qué coño hago yo con esta mierda que está dentro?
"¡Mamá, quítamelo, quítamelo, que tengo un "nosequé" que me duele por dentro!"

Y mamá no respondía.
Mamá no quería entrar en el precipicio
(mamá no quería ver la """""habitación""""")
¿Vosotros sabíais que entra tanto caos en cuatro paredes?
No, no entra, porque;
¡Os estoy engañando!
Está todo en la mente. El caos está en la puta cárcel sin barrotes, el caos está en el parque, el caos está en una calle llena de gente que te-mira-pero-no-te-ve.

"¡Pero mamá! ¿No me vas a quitar este "nosequé" que me está haciendo tanto daño por dentro?"
"Hija, lo que te duele es la vida, o la tomas o la dejas."
Y la dejé. No era ni cerveza, ni ginebra.
Yo no me rebajo a malos venenos.
Que me tome la vida, dice.

Valgo más que ese estúpido vodka barato, mamá.
Si no quieres quitarme este "nosequé", ya lo mato yo poco a poco.

(Y esta es la historia de mi autodestrucción.)

Huelo a espíritu adolescente..

Me gusta mucho el café frío por la noche y caliente por la mañana, la música que cala los huesos y el arte.
Me gustan los sabores fuertes, los sueños inolvidables, los silencios que hablan y las dudas adolescentes.
Los chutes de adrenalina y el morbo de lo prohibido.
(Así explico mis romances fugaces)

17 de diciembre de 2014

Narcisismo.

"Me ponen tus manías:
Ordenar la comida, correr cuando te pones nerviosa, bailar sola en casa, cantar muy alto. Comerte el Nesquik solo. Tomar leche con galletas 4 veces al día. Hablar mucho y deprisa cuando hay silencios incómodos. Beber de botellas de agua en vez de vasos. Recogerte siempre el pelo. Buscar todo en la RAE. Dormirte a las 4 de la mañana. Fumar nostálgica y sola en los bancos.
Me pone eso de que te pongas las faldas con botas.
Me pone que siempre lleves chandal.
Me pones con el pelo despeinado.
Me pone que te obsesiones con las series.
Me pone que me recuerdes todos los días el tiempo que falta para tu cumpleaños.
Me gusta cuando eres impuntual por dormir 5 minutos más, cuando tienes ojeras de estar aprendiendo. Cuando te organizas pero no eres capaz de cumplirlo. Cuando tienes ganas de llorar — a pesar de que siempre dices que no lloras — Y en vez de hacerlo, te lavas la cara.
Me gusta mucho la manía que tienes de doblar la esquinita de todas las páginas que te gustan de un libro. Me gustan las 3 cucharadas de azúcar que le echas al café. O cuando te pones histérica con una simple cocacola.
Me gusta cuando te entra el sueño y te rascas los ojos 3 veces por minuto. Pero no bostezas.
Cuando terminas de comer y te tapas la boca disimuladamente.
Me gusta que no pidas permiso para coger comida. Me gusta cuando te quitas las zapatillas en el coche y tarareas un poco de Extremo.
Cuando dices a la gente "Toco la guitarra" pero solo sabes 3 acordes.
Me gustas cuando te quejas de que nadie te hace caso.
O quizás, me gustas cuando en vez de tomar decisiones, te cortas el pelo.
Me gustas mucho cuando pides 3 chupitos — siempre de tequila, sentada sola en la barra — y los bebes de golpe.
Me gustas cuando comes hamburguesas, bocadillos, o simplemente, cuando intentas parecer una señorita.
Me gustas porque siempre, es invierno en tu cabeza.

Me gustas cuando te crees musa por ser un caos.
Me gustas porque tus manías son bonitas.
Me gustas porque me has dejado conocerlas.
Me gustas porque... porque sí.
Porque te pones falda con zapatillas."

— No siempre las musas tenemos escritores que nos inmortalicen. Y nos escribimos un poquito a nosotras mismas.

14 de diciembre de 2014

Yo te doy un poquito de mí y no quiero nada de ti.

Vivo al borde de los precipicios.
No soy capaz de ordenar ni mi vida,
ni mi armario.
Pero la comida sí.
Me gusta el café. Me sienta mal.
(como tú)
Me gusta la cerveza.
Me gusta fumar.
Bailo mal muy bien.
Me gusta el rock. Y me gusta tener con quién cantarlo.
Me gusta pensar. Me sale mal a menudo.
Pienso incorrectamente. Pero lo digo igual.
Yo no cuento ni tus lunares,
ni los escalones de tu casa,
ni las veces que dormimos juntos,
ni las que discutimos.
Yo nunca conté nada.

Me gusta gritar,
y discutir,
y hablar de política.
Me gusta leer, me gusta Cortázar.
Miguel Hernández y un poco de Bukowski.
Demasiado nihilista.
Adoro el Latín.
Y Roma.
Y saber como se sale de ella.
(salí de ti y es más difícil)

No, no soy cinéfila.
Sonrío mucho y es por mí.
No soy romántica.
Soy un caos.
No quiero despertarme contigo.
Lo paso mal con el contacto físico.

Soy pacífica.
Y revolucionaria, aunque sea un poquito.
Me gusta cumplir años.
Y no me gusta la Navidad.
Quiero a mis amigos.
Más que a mí.

Y no, no escribo por ti.
Escribo por mí,
porque me quiero.
Porque no quiero olvidar nunca quien soy.
Y porque sigo siendo todo lo que he sido.
A pesar de haber desfigurado mi vida
cayendo al vacío.
Cayendo al v
cayendo a
cay...


11 de diciembre de 2014

Nos faltó tiempo.

Me gustaría preguntarte, qué es de ti. 
No sé. 
Cuál es el motivo de que te levantes cada mañana (te lo pregunto porque yo no los tengo).
Quién te prepara el desayuno y te obliga a afeitarte.
Con quién te enfadas cada sábado por llegar estrepitosamente tarde.
Quién te hace la cama después de estar horas en ella.
No sé, me gustaría saber con quien tardas horas en despedirte.

Yo te diré, que desgraciadamente la poesía me sigue a recordando a ti. 
Y quizás no lo entiendas, porque no te gusta leer (solo te gustaba leernos), pero es una gran putada.
Me recuerda tanto a ti el invierno,
me recuerda tanto a ti la poesía,
me recuerdas tanto a Oliveira y la Maga en sus ríos metafísicos,
me recuerdas a un poema de Bukowski,
me recuerdan tanto a ti las discusiones,
me recuerdas al amor en general,
las sorpresas detrás de la puerta,
el humo de un cigarro,
echar de menos...


El blues, la leche con galletas y las tardes de manta y peli. Y será posible que nunca la terminamos de ver; y será posible que todas las cosas bonitas me recuerden a ti.

Podría decir que fuimos efímeros, pero más bien, estamos siendo eternos.

Sabes que no quiero ni querré hijos, 
sabes que no me gusta vivir en pareja,
sabes que odio despertarme y ver que hay alguien en mi cama.
Y sabes que contigo todo eso no me habría importado.
Nunca llegaste a valorarlo;
o igual sí y nunca llegaste a decírmelo.

Nos faltó tiempo.

15 de noviembre de 2014

Interminable lista de motivos para morir.




Cosas que nos quitan vida:
Fumar
Comer comida basura
Beber
Drogarse
No amar

Cosas que nos alegran la vida:
Fumar
Comer comida basura
Beber
Drogarse
No amar

7 de noviembre de 2014

''

Hablemos con cert(v)eza:
¿Cuántas copas de más tengo que llevar para poder mencionarte?
Creí que nunca me colgarías las llamadas.
Y me colgaste.
Y las llamadas también.

Me prometiste vernos. Y te vi. Y solo nos vimos. No nos miramos.

Podríamos hablar de como veo la vida desde que vivo muerta.

A veces es primavera. Pero todo sigue gris.
A veces es verano. Pero todo sigue gris.
A veces es otoño. Pero todo sigue gris.

Y siempre es invierno en mi cabeza.

Ahora...
Podré describir la vida tal y como no la siento;
Veo lo que no miro,
oigo lo que no escucho.
No siento ni dejo de sentir.

Escribo lo que no me alivia.
Ya ni sangra este dolor.
Ya no hay heridas
¿Estoy viva?
Estoy sobreviviendo, no viviendo.
Entrelíneas pone que te echo de menos.
Pero mis espacios nunca fueron alcanzables.

Y cuando a veces estoy intentando vivir...                                           "Y tú...
No soy porque no somos.                                                                        encontrarás a alguien.
Ahora sois.                                                                                                   O lo intentarás."

2 de noviembre de 2014

(no soy una musa expirada todavía)

Las cuatro palabras más absurdas, y que más daño podrían causarme:
"Voy a por tabaco."
5 minutos pensándote como nunca antes.
Pensándote como si no hubiese nada más.

«No existe infelicidad,
no existe felicidad,
ni hambre,
ni sed,
ni familia,
ni amigos.
Solo estás tú. En mi mente solo estás tú.
Y esta oscura ciudad encerrada en mi caos.»

Te estabas yendo. Ibas a volver. Como los ríos metafísicos. Nunca paran.

Siempre en movimiento.

Siempre quise alguien con quien compartir mi desorden. Eres tú y yo casi he sido.
Íbamos,
veníamos,
nunca estábamos.
Bebíamos (joder, bebíamos mucho...)
Contábamos estrellas (en realidad follábamos debajo de ellas).
París, Madrid, Londres, Amsterdam. En la misma noche. En la misma cama (qué cojones cama).
Y no podía más.
No podía cuidarte,
no podía cuidarme,
nadie puede cuidarnos, retenernos, atraparnos...

Te estabas yendo. Solo pensaba en ti. En las noches por París (desde tu habita), en las ostias (¿he dicho ya que bebíamos demasiado?). En estar siempre en movimiento. Pero ahora yo estaba parada.

Espero que vuelvas. 


"— Eh, ya está. ¿Quieres un cigarro?"

(Volviste. Y me terminé de enamorar.)

8 de octubre de 2014

Siento haberte dicho que te amaba,

(aunque era cierto).



mil veces he intentado dejar de fumar,
y mil y una he recaído.
(el tabaco me recuerda a ti,
ahora ya sabes porque no soy capaz de dejarlo)

"No te vayas, 
por favor."

Y ya te habías ido.

No me he atrevido a pedirte que vuelvas,
no creo que lo haga,
no creo que sea capaz de saber que no estás.

De verdad
que
me prometí (a mí)
no amarte (a ti)

Porque, yo era más de escribir del amor en general
y no de alguien en particular.
Porque, hubo mil antes de mí, (y después, y durante)
y ninguno (al menos como tú) detrás de ti.

Juro
(a veces miento)
que a nadie más he dado la mano en los autobuses.
que a nadie más he dejado que apoye la cabeza en mi hombro (durante horas, horas...)
(Te) juro
que
no pensé que doliese tanto,
(nunca supe que dolería)
(Te) juro
que
pensé que los orgasmos sería
todo lo que echaría de menos.


Miento
No he gritado tu nombre en cualquier baño.
No he acariciado a nadie, imaginándonos.
No he llorado al oler tu colonia.
No he ido corriendo detrás de extraños al confundirte con ellos.
No te he esperado nunca durante horas en tu portal.


Prometo
No hay más olores que el tuyo en mi cama.
No tengo más que decir. 
Bueno, sí.
No me estoy reservando mis palabras por si vuelves.
Porque no te has ido.
Porque solo quiero que te quedes.
(Ingenua...)

5 de octubre de 2014

"

No me gustó nunca ser la que pone la cordura. Soy más de cuerdas para romperlas, no se si me explico.
No pretendo ser la tía con la que vayas de la mano por la calle, si no con la que te emborraches a cerveza todos los días.
Escaparnos tanto que se convierta en rutina, y cuando esto pase, volver a empezar. Que nuestras canciones sean puro rock y describan la relación. Aunque siempre sea totalmente indefinida.
También me gusta las tarde de peli y manta. Pero acabar follando a lo bestia es bastante más entretenido.
No quiero tener un especie de padre que se responsabilice de mi; "deja de fumar, estudia, contrólate." Quiero perder la cabeza juntos, y después, matarnos hasta encontrarla...

24 de septiembre de 2014

+24

Supongo que la vida es eso; enamorarse de novelas y de domingos de café.
Enamorarse de una canción dedicada.
Las duchas de agua caliente, como los viernes.
La vida puede ser el primer amor, y la vida puede acabarse ahí.
Tu primer e infinito orgasmo.
Quizá es emborracharte sin querer un jueves, y a cervezas.
Los calcetines de rayas recién estrenados.
Un conjunto de ropa interior bonito (¿por qué me lo rompiste?)
A veces veo la felicidad de la vida en las tardes de pipas y tabaco.
En el sexo duro,
en las películas tristes.
A veces veo la felicidad en escribir del tirón (cuando es muy verdad),
o en volver a ver tu serie favorita.
Follar en verano y sudar más.
O estar completamente 
solo
y estar
a gusto
contigo mismo.
Y supongo que eso es la vida feliz.

28 de junio de 2014

"....."

Nunca escribo sobre portales, no sé. Quizás era porque no tenía una bonita historia de amor que contar en la que estuvieran presentes.
Ahora tampoco la tengo.
Pero tuve la historia de dos personas queriéndose en el,
mucho, muchísimo.

27 de junio de 2014

Fumamos sin tragar el humo, juramos querernos.

Esperamos al amor como quién espera al autobús de las 18:00.
Nos creemos poetas por un simple encabalgamiento y una prosa musical.
Nos consideramos cantantes, por gritos pegados al son de una lista de reproducción de Spotify.
Fumamos sin tragar el humo,
despertamos en las noches de verano,
y nos emborrachamos, sin contar los cachis. 
Nos enamoramos un poquito cada día,
y vemos el fin en los "adiós" con cualquier amigo.
Disfrutamos de la playa,
tomamos el Sol.
Nos gusta pasar largas horas en una terraza con una cerveza,
y nunca,
nunca,
tenemos suficiente dinero.

Somos adolescentes en verano.

15 de junio de 2014

Perdiendo

Perdemos lo imprescindible,
como respirar sin humo,
como desnudarnos al leer (que no "para leer"...)
Perdemos el acariciar una fotografía,
pasar la última hoja de nuestro libro favorito (con cuidado, con una lágrima...)
Perdemos los domingos astrománticos de peli y manta.
Nos perdemos. Quizás nos encontraría físicamente cualquier telefóno.
Pero, por qué mentir. La mente está lejos de aquí.

6 de junio de 2014

¡Despierten!

¿Qué es este conformismo?
Dejan ir a esa persona
¡Despierten!
Les mata el egoísmo
Dejan ir a esa fortuna
¿No lo sienten?


Usted está perdiendo
la persona que al caerse
sonrió y levantó.
¡Corra, vaya corriendo!
serio, frío, arrogante
así es como se mostró.

(3º premio del concurso de poesía internacional "Pedro Mato")

20 de mayo de 2014

Pesando más un euro que un corazón

"Apártate, hijo"
Le dijo su madre mientras le separaba del pobre del suelo.
Con la ropa gastada,
el pelo largo,
con el hambre en los ojos,
y la miseria en sus mofletes (que ya no albergan carne).

"Apártate, hijo" que este hombre honesto está en la calle por trabajar alimentando al Estado,
-sin cobrar-
simplemente esta en la calle por ser humilde, 
por no estafar.

Y a su otro lado, pasa, un ejecutivo alto y con corbata.
"Mira, mamá, que algún día seré así y podrás estar orgullosa de mí"
Y su madre, feliz.
"Mi hijo va a trabajar, engañar y pagarme los caprichos porque sí".

Que cuando se dio más importancia al dinero que a la causa,
que cuando se juzgo por la apariencia,
por el traje o el sombrero,
por la largura del pelo.
Que cuando todo esto importó más
que un sacrificio moral
fue cuando decidí
no abrir los ojos jamás.

(Y el pobre puede no haber ayudado jamás,
tanto como el rico ser generoso
o muy bondadoso.
Pero ahora mismo lo veo así
y nadie ha de intentarlo desmentir.)

8 de mayo de 2014

(voy a volver a quererte)

A ella le gustaba cuidarle. Prepararle el desayuno, escogerle la ropa para estar juntos, abrir la cama y meterse (siempre respetando su lado)
Hacerle cosquillas, solo ella sabe donde están. Y sólo a ella deja que se las haga.
A los ojos de la gente no son nada, no comparten sentimientos, quizás risas y besos a escondidas.
Ingenuos, no saben que darían la vida el uno por el otro.
Que esperan ansiosos la hora en la que verse.
Que cuidan cada detalle de sus encuentros.
Que se cuidan. 
Se hacen cosquillas.
Se meten en las camas de cada uno. Duermen.
No saben que bailan. Que juran casarse. Y joder, que ellos odiaban ser románticos. Y ahora se regalan besos despacitos. Besos que duelen del peso que llevan. 
Ignoran que se volvieron a querer después de odiarse (porque nunca se odiaron de verdad)
Ignoran lo frágil que parece ella cuando le desabrocha el sujetador, y como tiembla él cuando empieza a acariciarle la espalda, cuando le besa el abdomen...
Y no, no se tiembla con cualquiera. No se suspira porque duele el querer por alguien de quien no estás enamorado.
Se querían tanto, que no han dejado nada para poder estar con otros. No queda amor para dar.

Voy a volver a quererte
aunque nunca vuelvas del todo.
Yo nunca me iré del todo.

desafinada...

"Vuelve a llegar tarde, joder, ya no sé que hacer para que sea puntual."
Y ahí va ella, despeinada, con paso acelerado y con los cordones de las zapatillas (las mismas de siempre) desatados. Con unos vaqueros un poco rotos, con el pelo suelto -por poco tiempo- y acariciándose las ojeras. Escupiendo un chicle. Qué vulgar. Cómo me gusta.
— Perdón, perdón, perdón... Es que justo cuando estaba saliendo..
— Deja de ponerme excusas anda, que siempre usas las mismas.
— ¿Estás enfadado?
— 5 minutos más y me hubiera ido, de verdad.
— Pero no seas imbécil...
Y así todos los sábados. Algunos viernes. Los domingos era peor, porque siempre iba a buscarla.
Lo peor es que no se cansaba. Cada día llevaba una ropa diferente. Pero las prisas eran siempre las mismas, el pelo igual de despeinado, y el olor a vainilla...
"Joder, estoy pillado de verdad."


7 de mayo de 2014

Viajar en un sofá o en un café.

Deslizaba sus dedos por mis piernas, subiendo hacia mi espalda. Y lo mejor era que no tenía intención de excitarme, si no de hacerme sentir cómoda, cercana. De cuántas personas hoy en día se puede hablar que hagan eso. Que simplemente te abracen porque les apetece hacerlo, que te miren reír y lo hagan contigo, que te bese las imperfecciones (sabiendo que lo son) y que les dé igual.

No me veía perfecta, y eso me gustaba. Conoce mis miles de defectos, los detestaba, pero lo bonito era que las virtudes siempre le contrarrestaron la balanza.
Quién no se enamora de alguien que llora al verte hacerlo tú.
O de quien seguía siendo tímido contigo por el miedo al fracaso.
Te enamoras cuando propone planes a largo plazo, cuando le gustas sin maquillar, cuando te llama borracho, o incluso cuando estás recien levantada y le gusta acariciarte la cara. Más aún cuando le gusta terminar de ver las películas, cuando prefiere el sofá con mantas a la cama con sábanas.
Tomas tu café, está caliente y lo disfrutas. Tienes un segundo y medio para pensar, y esa sensación de paz te recuerda a él.
(Mierda.
Estoy perdida.)
Y un día él pierde la cabeza en tu cintura -que ya no acaricia- y la deja de perder en tu pelo.

4 de mayo de 2014

Autoayuda

Para qué engañarnos, si nos volviésemos a ver, si de verdad compartiésemos más momentos juntos, volvería a hacerlo.
Cómo te jodía que te hiciese cosquillas, y cómo me gustaba saber que soy la única que te las puede hacer (sólo yo sé donde están).
Cómo me gustaba pelear por la manta, y qué tonta parecía haciéndome la enfadada.
Y ni qué decir, de lo poco que me importaba ir a andando a donde fuese por estar contigo lo mínimo (que te digo, diez minutos, quizás media hora...)
No sé si te acuerdas, pero los domingos juntitos hacían que los lunes no fuesen tan malos.
Abrir la puerta de tu casa, que estuvieses escondido, preguntar por ti y no se te ocurría nada mejor que abrazarme por la espalda. Te estoy hablando de si te acuerdas de esto.
Te hablo de estar una tarde enterada tirados en el césped. O de veranos desde las 12 hasta las 5.
Siguen diciendo que no sabemos qué es amor.

love is not enough

Los Lunes contigo sabían bien. Sabían a principio de semana contigo, a querernos, sabían a todo lo que puede saber un sábado.
— Pero no llores joder, que no soy para tanto
"No soy para tanto..."
Y me lo decías mientras me mirabas a los ojos, pasabas lentamente tu mano por mi pelo y lo metías detrás de la oreja.
Mientras te levantabas hacia mi para limpiarme las lágrimas.
Te puedo recordar que hemos pasado horas besándonos las vertebras,
acariciándonos la piel,
revoloteándonos el pelo.
Joder, que no nos hacía falta follar para querernos,
nos conformábamos con un portal para pasar una tarde.
¿Con cuántas personas eres capaz de estar en silencio y no sentirte incómodo?
Y mira que me estoy reservando casi todas mis palabras por si vuelves.


1 de mayo de 2014

No voy a volver a tocarte, no hablo de la piel.

Tal vez te acuerdes de mí con el paso de los años, no por mi cara ni mis manos, ni mi forma de reír.  
Tal vez te acuerdes de mí cuando a una niña le cantes las melodías que os hacía sin guitarra en el jardín.
Y cuando ya no puedas mas de tanto amor sin escalera, cuando busques piso a medias y colchón, cuando no quieras dormir por ver dormir a tu pareja, quizá me entiendas.
Tal vez te acuerdes de mí,y yo...tal vez me olvide de ti deshaciendo el oleaje que ofrecen rápido en los bares las mujeres que no vi.Tal vez... Tal vez volvamos a vernos  y compadezca a la persona que entristece tu perfil.Y cuando escuches Nessum Dorma y haya estrellas escapando de si mismas con color.Vas a acordarte de mí. 
Y cuando llores a escondidas porque no te abraza  
Y cuando solamente quieras que te quiera él  
Y cuando sientas celos del aire que roza su garganta, amor  
Vas a acordarte de mí, tal vez te acuerdes de mí.

26 de abril de 2014

fin

Y cómo fue aquella despedida.
Cómo sigue doliendo ese último te quiero que nos dijimos.
Escuece el paso de los días sin ti, no sé,
me gustaba como me abrazabas,
la manera de besarme,
me gustaba mucho lo torpe que eras bailando, casi tanto como yo.
Te pido perdón por los bailes,
por las discusiones fuera de lugar,
por los te quiero que no decía a su debido tiempo.
Y sobretodo perdón por no habernos sabido querer,
porque podría haber acabado...
De otras mil maneras.

Hay mil formas de tirarlo todo por la borda,
y nosotros tan idiotas,
comprobamos casi todas,
eligiendo la peor.

19 de abril de 2014

J²LA²M ♥

No sé, siempre me han gustado las fotos viejas y ridículas, yo que sé, al fin y al cabo, una foto de hace dos meses no tiene porque significar nada, una foto de hace 2 años y que pueda seguir compartiéndola con vosotras, sí.
Puede significar muchas cosas; años juntas, cambios, pero sobretodo, que una pequeña parte de nuestros antiguos "yo" sigue con nosotras. No hablo de físico, hablo de que si después de tanto tiempo seguimos juntas, es porque quizás no hemos cambiado tanto, porque quizás seguimos siendo igual de niñas, o quizás solo a veces. Hablo de crecer juntas, de los años más importantes. No sé si me entendéis.
Conociéndoos, ahora me querréis matar por sacar estas fotos a la luz, pero joder, hemos cambiado, estamos cambiando. Y cuando nos agobiamos tanto, sobre bachiller, sobre verano, sobre notas, sobre crecer en general... Acordaros de los pasillos de segundo de la ESO. De Julia llorando por algunos exámenes o de gritar, igual que ahora. De Lucía contándonos todo lo que había copiado (empezaba fina la mujer), de Alba enfadadísima por "la puta flauta" que nunca acertaba ni una nota, que se le complicaba hasta tocar las claves. De Ana y sus primeros amoríos felices. De tener sociales en inglés. De Marina más calladita que nunca. Y yo saliendo de los exámenes de matemáticas con Asun, dejándolos en blanco.
Qué felices éramos volviendo a casa a las nueve y media... Para qué queríamos más.
Pasa el verano y llegamos a tercero.
Y joder, somos las de tercero. Tenemos física y química, biología, tecnología... Y yo hasta ELECTRICIDAD. Y qué, eh, tercero no lo veis tan lejos, estoy segura.
Porque en tercero empezaron las primeras "fiestas JLAM", las primeras bufas, los primeros problemas algo más serios. Y ni qué decir de los exámenes. Vaya curso para algunas (YO). Y ese curso nos unió más aún, si pudo.
¡Qué llegaba Salou! Qué nervios. Un finde juntas, fuera de León, en un hotel, portaventura... Y vaya, vaya Salou. Estaba claro que no íbamos a aguantar 4 días juntas sin discutir, ¿cómo nos gusta tanto discutir? Si es que nos gritamos por todo.
Joder, no faltaba nada para el verano ¡El verano! que algunas ya tenían los 15. Lo veíamos como lo mejor. ¿Y qué pasa siempre en los veranos JLAM? Que nos separamos... ¿Y cómo llega Septiembre? Cargado de reencuentros y abrazos; "¡Qué morena tía!" "¡Se te ha aclarado el pelo un montón, estás guapísima!" "Cómo echaba de menos estar todas juntas... ¡Qué empieza cuarto!"
Y mirad, faltan dos meses para nuestro próximo verano.

Y cómo hemos cambiado, y cómo seguimos de iguales...

No estamos perdiendo trenes; nos estamos equivocando de destino.

Hoy es uno de esos días, en los que me apetece escaparme. En los que me apetece montar en un tren, y olvidar todo lo que había visto antes. Pero quizás esta vez el problema no es mío, si no que el tren ya no sale, y cuando sale muchas veces descarrila, volviendo al principio. El problema esta vez, no es que yo esté demasiado romántica como para escribir que quiero escapar, si no tuyo, que nunca te decides a salir, que nunca has viajado lo suficiente, y que siempre prefieres quedarte en la estación observando como salen los demás. O quizás la culpa es mía, porque todo tren necesita pasajeros a los que llevar y yo nunca te he dejado suficientemente claro que quiero montar. Pero, que sé yo. Ellos tienen su destino, y tienen que acabar en él.
Y tú, que dejaste de ser un tren cualquiera para empezar a convertirte en mi escapatoria, ahora ya, empiezas a formar parte de la misma rutina, ya no eres el que me hacia huir de todo esto, ni tampoco eres la persona que hace que esa rutina merezca la pena. Ahora, eres uno más de los que hace que todo sea más difícil por aquí, quizás ya no me gusta tanto escaparme contigo.

A veces no dejo de pensar en esos trenes, que tienen más pasajeros, pero que tampoco salen, porque no reciben al que quieren, quizás, ese me está esperando a mí, quizás, ese es el tren que de verdad yo quiero coger. Y quizás, el que estoy cogiendo, no va a ningún  sitio, porque no me necesita a mí.
Quién no se ha equivocado alguna vez de destino, o ha adelantado su billete, y lo ha acabado perdiendo. Y yo ahora, me estoy equivocando, como lo hice contigo (desde el principio).
Hay otros, que llevan a lugares más bonitos, pero el que yo necesito, no me lleva a un sitio bonito, ni con mucha gente, pero está lejos, lejos de las estaciones en las que la gente pierde sus trenes, o se quedan esperando. El que yo quiero coger lleva a una estación, en la que todos salen, porque las personas aciertan cogiéndolos.
También podría dejar de hacer símiles con trenes (creyéndome poeta, o yo que sé) y decirte a la cara que tú no eres lo que necesito, que lo que realmente quiero, lo estoy viendo escapar -por ti-. Que los trenes, no se asemejan a nada a lo que yo siento, porque, antes o después salen, y tú llevas meses sin moverte en la estación, esperando a que yo me monte, o te empuje.
Y a veces yo me canso de empujar.
Y a veces, tu decides arrancar, pero yo ya no quiero irme.
Porque quizás, la persona que estoy viendo que se escapa, empujaba conmigo (empujábamos juntos, por lo mismo, acabando en lo mismo).
Mientras que tú, te dejas tirar,
y a veces, ni si quiera dejas que yo te empuje.

Supongo que contigo los precipicios ni si quiera me dan tanto miedo, porque no veo tan triste nuestros finales.
Supongo que no se me encoge el corazón cuando veo tus llamadas.
Y supongo, que querer no es lo mío. 
Quizás el problema es tuyo, por no haberte intentado acostumbrar a mí,
O quizás es mío, por no haberme intentado acostumbrar a ti.

El caso, es que unos se acostumbran más que otros, y en esta ocasión, yo soy el tren que no sale otra vez.
Y qué puedo decir, si yo estoy esperando a acostumbrarnos, cuando de repente llega alguien, y me dice que no hace falta, que eso es un rollo inventado, que si quieres a alguien no hace falta acostumbrarte.
Que a veces no es suficiente con reírte un poco,
ni si quiera con unos cuantos polvos mal echados.
Solo estoy diciendo, como dije al principio, que hoy es uno de esos días en los que quiero escapar; y que el tren no sale, y cuando sale, descarrila.
Y mientras mi tren descarrila, hay otro que está dirigiéndose hacia donde yo quiero.

6 de abril de 2014

reviento con seguridad el tiempo

La verdad es que nunca fui de memorizar las cosas, ni de aprender números sin sentido, ni fórmulas, ni nada que no contase con un valor sentimental.
Y no sé si es por eso, que he memorizado cada una de tus marcas, he aprendido el número de tus lunares, y sé la ecuación perfecta para llegar hacia ti.
Supongo, que no por cualquiera te tragas el orgullo, que sé yo.
No escribo si no es a ti,
no siento,
no soy,
no estoy
si no es contigo

26 de febrero de 2014

quizás Oniria sueña, y él duerme sin saber.


Estamos empezando a sonar a canción rota,
a ser diferentes personas,
de nosotros, a otros.
Empezando a desesperar,
a romper a llorar en silencios,
que ya no son cómodos juntos,
silencios que duelen,
silencios que no nos amparan,
silencios que eliminaría de los mapas,
libros,
textos,
de entre de nosotros,
de nuestra canción.

16 de febrero de 2014

tiempo que hace daño y no justicia

Ya no me maquillo, no uso camisas bonitas, los pantalones envuelven mis piernas y mi pelo está corto para no tener que cuidarlo.
No llevo unas uñas bonitas, no me enfundo ya mis mejores zapatos de tacón, solo unas viejas zapatillas que hacen que el camino al trabajo sea menos largo.
Y no soy menos mujer, porque ser mujer no es ir siempre impoluta, si no ser fuerte, trabajadora, leal, no sucumbir a las críticas de aquellos hombres o mujeres que no valoran que, estas arrugas, son la muestra de mi esfuerzo diario.

6 de febrero de 2014

vértigo

Hablo de la persona que cogía mis manos con cuidado,
para meterla en sus bolsillos.
De quien pasaba mi pelo detrás de la oreja.
Hablo de alguien con quien no hacía falta hablar,
porque los silencios,
eran tan cómodos como las sonrisas.
Estoy hablando de con quien compartía las tardes,
con quien veía películas,
con quien peleaba por la manta,
eres, la persona, de la que me aprendí de memoria sus ojos verdes
(...)

26 de enero de 2014

24

No me hacen faltas dos botellas de Ballantines o Beefeater para llorar por perderte, ni me hizo falta hacerlo para valorar lo que tenía.
Pero ahora que todo ha cambiado, quiero que estés conmigo más que nunca.
Ahora la manera en la que te echo de menos no es tan bonita como la de antes.

Y cuando dudes lo que te quiero,
recuerda los días que iba corriendo detrás de ti para abrazarte.
O las noches de querernos hasta las 6.
Recuerda los besos con susurros de te quieros,
o las confesiones,
las caricias en la mejilla,
las peleas por la manta,
los besos de despedida agarrados por la cintura,
la vergüenza de los primeros meses,
la confianza de los últimos.
Recuérdanos en nuestra faceta más bonita de la vida.

Si nos vamos,
no nos olvidaremos,
pero si nos quedamos,
no dejaremos de doler...

25 de enero de 2014

;

Quizás la gente no lo valora,
porque no nos ha visto bailando juntos.
Puede que no nos consideren una pareja bonita,
y eso es porque no te han visto abrazarme cuando lloro.
Dicen que no tenemos confianza,
ya que, no saben, que eres la primera persona con la que cuento en mi vida,
la última que descarto,
la que me viene a la mente cuando imagino un futuro.
Quién sabe, igual, ellos no nos entienden, porque, cariño;
No todos tienen el privilegio de quererse hasta doler,
o de saber todo el uno del otro (a pesar, de tus pocas ganas de contármelo...).
Y no, nunca me has oído un "cielo", ni yo a ti,
nunca me ha hecho falta,
porque cariño, lo nuestro está aquí abajo,
pero juntos, en una cama, en el suelo, quizás en un portal...


16 de enero de 2014

Antes del odio [Cancionero de romancero y ausencias]

Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.
Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.
No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

Miguel Hernández.

15 de enero de 2014

Y dime..

Que no querrías tenerme ahora en tu espalda, contándote las pecas,
En tu pelo, agitándolo con mis manos,
En tu cama, en la mía, en nuestra cama, deshaciendola,
Por qué no, entre tus piernas,
Y lo mejor, pero lo más difícil, cariño, en tu cabeza...
Revoloteando entre tus pensamientos, desordenando tus ideas...
En tu mesa, en tu silla, con tu café...
Entre nuestras mantas, con la banda sonora de una película que, para qué engañarnos, no la vamos a terminar...
Por qué no en tus riconcitos...

6 de enero de 2014

07/01/2014, 4:12.

Quizás el problema no es cuando se quiere y no se tiene. Quizás el problema empieza cuando se llega a querer hasta el punto en que es habitual que duela, cuando se necesita esa respiración a cada segundo, como si doliera cuando no está... Y buscamos, un amor que nos proteja, que nos haga sentir libres, vivos, amados, felices, alguien que esté cuando llores, cuando estés enfermo, alguien que solucione lo problemas con una caricia en la mejilla, alguien que nos ponga el pelo detrás de la oreja suavemente, que nos mire a los ojos, que nos hable despacio y lento. Nos encadena, nos enamora, nos aleja de la verdadera realidad y nos vuelve "realmente" locos. Nos hace dudar, nos hace perdernos...No hablo de los amores de hoy, de los de whatsapp, de los que se consideran oficiales cuando se publica una foto juntos. Hablo de los amores lentos, de los que son las 24 horas al día, de los de irte a buscar a casa, de los de las llamadas por teléfono, en los que hay confianza, hablo de esos amores que hace que la vida pierda todo el sentido, que lo demás se vuelva gris, que solo se vea transparente desde los ojos de los dos, juntos, hablo de esos amores que nos hacen perder la cabeza, de esos que llegan a doler simplemente cuando esa persona no está...

2 de enero de 2014

Pero que las relaciones así también tienen partes malas, como las discusiones que intenté evitar, y sé que tu también, pero la rabia nos comía por dentro y siempre acabábamos ladrándonos como perros, pero luego riendo a carcajadas. Veces que te necesité no estuviste a mi lado y yo te dije: "Recuerda esto, la próxima vez que me necesites no estaré a tu lado." Pero a pesar de eso estuve.




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