'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

20 de mayo de 2014

Pesando más un euro que un corazón

"Apártate, hijo"
Le dijo su madre mientras le separaba del pobre del suelo.
Con la ropa gastada,
el pelo largo,
con el hambre en los ojos,
y la miseria en sus mofletes (que ya no albergan carne).

"Apártate, hijo" que este hombre honesto está en la calle por trabajar alimentando al Estado,
-sin cobrar-
simplemente esta en la calle por ser humilde, 
por no estafar.

Y a su otro lado, pasa, un ejecutivo alto y con corbata.
"Mira, mamá, que algún día seré así y podrás estar orgullosa de mí"
Y su madre, feliz.
"Mi hijo va a trabajar, engañar y pagarme los caprichos porque sí".

Que cuando se dio más importancia al dinero que a la causa,
que cuando se juzgo por la apariencia,
por el traje o el sombrero,
por la largura del pelo.
Que cuando todo esto importó más
que un sacrificio moral
fue cuando decidí
no abrir los ojos jamás.

(Y el pobre puede no haber ayudado jamás,
tanto como el rico ser generoso
o muy bondadoso.
Pero ahora mismo lo veo así
y nadie ha de intentarlo desmentir.)

8 de mayo de 2014

(voy a volver a quererte)

A ella le gustaba cuidarle. Prepararle el desayuno, escogerle la ropa para estar juntos, abrir la cama y meterse (siempre respetando su lado)
Hacerle cosquillas, solo ella sabe donde están. Y sólo a ella deja que se las haga.
A los ojos de la gente no son nada, no comparten sentimientos, quizás risas y besos a escondidas.
Ingenuos, no saben que darían la vida el uno por el otro.
Que esperan ansiosos la hora en la que verse.
Que cuidan cada detalle de sus encuentros.
Que se cuidan. 
Se hacen cosquillas.
Se meten en las camas de cada uno. Duermen.
No saben que bailan. Que juran casarse. Y joder, que ellos odiaban ser románticos. Y ahora se regalan besos despacitos. Besos que duelen del peso que llevan. 
Ignoran que se volvieron a querer después de odiarse (porque nunca se odiaron de verdad)
Ignoran lo frágil que parece ella cuando le desabrocha el sujetador, y como tiembla él cuando empieza a acariciarle la espalda, cuando le besa el abdomen...
Y no, no se tiembla con cualquiera. No se suspira porque duele el querer por alguien de quien no estás enamorado.
Se querían tanto, que no han dejado nada para poder estar con otros. No queda amor para dar.

Voy a volver a quererte
aunque nunca vuelvas del todo.
Yo nunca me iré del todo.

desafinada...

"Vuelve a llegar tarde, joder, ya no sé que hacer para que sea puntual."
Y ahí va ella, despeinada, con paso acelerado y con los cordones de las zapatillas (las mismas de siempre) desatados. Con unos vaqueros un poco rotos, con el pelo suelto -por poco tiempo- y acariciándose las ojeras. Escupiendo un chicle. Qué vulgar. Cómo me gusta.
— Perdón, perdón, perdón... Es que justo cuando estaba saliendo..
— Deja de ponerme excusas anda, que siempre usas las mismas.
— ¿Estás enfadado?
— 5 minutos más y me hubiera ido, de verdad.
— Pero no seas imbécil...
Y así todos los sábados. Algunos viernes. Los domingos era peor, porque siempre iba a buscarla.
Lo peor es que no se cansaba. Cada día llevaba una ropa diferente. Pero las prisas eran siempre las mismas, el pelo igual de despeinado, y el olor a vainilla...
"Joder, estoy pillado de verdad."


7 de mayo de 2014

Viajar en un sofá o en un café.

Deslizaba sus dedos por mis piernas, subiendo hacia mi espalda. Y lo mejor era que no tenía intención de excitarme, si no de hacerme sentir cómoda, cercana. De cuántas personas hoy en día se puede hablar que hagan eso. Que simplemente te abracen porque les apetece hacerlo, que te miren reír y lo hagan contigo, que te bese las imperfecciones (sabiendo que lo son) y que les dé igual.

No me veía perfecta, y eso me gustaba. Conoce mis miles de defectos, los detestaba, pero lo bonito era que las virtudes siempre le contrarrestaron la balanza.
Quién no se enamora de alguien que llora al verte hacerlo tú.
O de quien seguía siendo tímido contigo por el miedo al fracaso.
Te enamoras cuando propone planes a largo plazo, cuando le gustas sin maquillar, cuando te llama borracho, o incluso cuando estás recien levantada y le gusta acariciarte la cara. Más aún cuando le gusta terminar de ver las películas, cuando prefiere el sofá con mantas a la cama con sábanas.
Tomas tu café, está caliente y lo disfrutas. Tienes un segundo y medio para pensar, y esa sensación de paz te recuerda a él.
(Mierda.
Estoy perdida.)
Y un día él pierde la cabeza en tu cintura -que ya no acaricia- y la deja de perder en tu pelo.

4 de mayo de 2014

Autoayuda

Para qué engañarnos, si nos volviésemos a ver, si de verdad compartiésemos más momentos juntos, volvería a hacerlo.
Cómo te jodía que te hiciese cosquillas, y cómo me gustaba saber que soy la única que te las puede hacer (sólo yo sé donde están).
Cómo me gustaba pelear por la manta, y qué tonta parecía haciéndome la enfadada.
Y ni qué decir, de lo poco que me importaba ir a andando a donde fuese por estar contigo lo mínimo (que te digo, diez minutos, quizás media hora...)
No sé si te acuerdas, pero los domingos juntitos hacían que los lunes no fuesen tan malos.
Abrir la puerta de tu casa, que estuvieses escondido, preguntar por ti y no se te ocurría nada mejor que abrazarme por la espalda. Te estoy hablando de si te acuerdas de esto.
Te hablo de estar una tarde enterada tirados en el césped. O de veranos desde las 12 hasta las 5.
Siguen diciendo que no sabemos qué es amor.

love is not enough

Los Lunes contigo sabían bien. Sabían a principio de semana contigo, a querernos, sabían a todo lo que puede saber un sábado.
— Pero no llores joder, que no soy para tanto
"No soy para tanto..."
Y me lo decías mientras me mirabas a los ojos, pasabas lentamente tu mano por mi pelo y lo metías detrás de la oreja.
Mientras te levantabas hacia mi para limpiarme las lágrimas.
Te puedo recordar que hemos pasado horas besándonos las vertebras,
acariciándonos la piel,
revoloteándonos el pelo.
Joder, que no nos hacía falta follar para querernos,
nos conformábamos con un portal para pasar una tarde.
¿Con cuántas personas eres capaz de estar en silencio y no sentirte incómodo?
Y mira que me estoy reservando casi todas mis palabras por si vuelves.


1 de mayo de 2014

No voy a volver a tocarte, no hablo de la piel.

Tal vez te acuerdes de mí con el paso de los años, no por mi cara ni mis manos, ni mi forma de reír.  
Tal vez te acuerdes de mí cuando a una niña le cantes las melodías que os hacía sin guitarra en el jardín.
Y cuando ya no puedas mas de tanto amor sin escalera, cuando busques piso a medias y colchón, cuando no quieras dormir por ver dormir a tu pareja, quizá me entiendas.
Tal vez te acuerdes de mí,y yo...tal vez me olvide de ti deshaciendo el oleaje que ofrecen rápido en los bares las mujeres que no vi.Tal vez... Tal vez volvamos a vernos  y compadezca a la persona que entristece tu perfil.Y cuando escuches Nessum Dorma y haya estrellas escapando de si mismas con color.Vas a acordarte de mí. 
Y cuando llores a escondidas porque no te abraza  
Y cuando solamente quieras que te quiera él  
Y cuando sientas celos del aire que roza su garganta, amor  
Vas a acordarte de mí, tal vez te acuerdes de mí.