'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

20 de mayo de 2014

Pesando más un euro que un corazón

"Apártate, hijo"
Le dijo su madre mientras le separaba del pobre del suelo.
Con la ropa gastada,
el pelo largo,
con el hambre en los ojos,
y la miseria en sus mofletes (que ya no albergan carne).

"Apártate, hijo" que este hombre honesto está en la calle por trabajar alimentando al Estado,
-sin cobrar-
simplemente esta en la calle por ser humilde, 
por no estafar.

Y a su otro lado, pasa, un ejecutivo alto y con corbata.
"Mira, mamá, que algún día seré así y podrás estar orgullosa de mí"
Y su madre, feliz.
"Mi hijo va a trabajar, engañar y pagarme los caprichos porque sí".

Que cuando se dio más importancia al dinero que a la causa,
que cuando se juzgo por la apariencia,
por el traje o el sombrero,
por la largura del pelo.
Que cuando todo esto importó más
que un sacrificio moral
fue cuando decidí
no abrir los ojos jamás.

(Y el pobre puede no haber ayudado jamás,
tanto como el rico ser generoso
o muy bondadoso.
Pero ahora mismo lo veo así
y nadie ha de intentarlo desmentir.)

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