'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

23 de diciembre de 2014

núcleo del problema

Ya no me sale ni la mierda que quiero contar;
sólo sé que tengo ojos tristes y no de borracha.
Estoy sin cerveza y sin ginebra.
Y también sé de la mierda de dentro, de lo que mata, de lo que degenera.
De lo que no sale, joder.
Mil veces he vomitado nuestra mierda, y ahora está tan dentro que forma parte de mi cuerpo.
¡TE JURO QUE QUIERO SACARTE DE MÍ!
Quiero que esta habitación deje de ser mi cárcel sin barrotes,
mi condena,
mi lugar menos favorito.
¿Nunca puedo ser feliz de puertas para adentro?
(no hablo solo de la habitación)
"lo que no te mata, te hace más fuerte"
los cojones
lo que no te mata, te deja en shock, en coma, en estado vegetal, paralítico y sin corazón.
¿Y qué coño hago yo con esta mierda que está dentro?
"¡Mamá, quítamelo, quítamelo, que tengo un "nosequé" que me duele por dentro!"

Y mamá no respondía.
Mamá no quería entrar en el precipicio
(mamá no quería ver la """""habitación""""")
¿Vosotros sabíais que entra tanto caos en cuatro paredes?
No, no entra, porque;
¡Os estoy engañando!
Está todo en la mente. El caos está en la puta cárcel sin barrotes, el caos está en el parque, el caos está en una calle llena de gente que te-mira-pero-no-te-ve.

"¡Pero mamá! ¿No me vas a quitar este "nosequé" que me está haciendo tanto daño por dentro?"
"Hija, lo que te duele es la vida, o la tomas o la dejas."
Y la dejé. No era ni cerveza, ni ginebra.
Yo no me rebajo a malos venenos.
Que me tome la vida, dice.

Valgo más que ese estúpido vodka barato, mamá.
Si no quieres quitarme este "nosequé", ya lo mato yo poco a poco.

(Y esta es la historia de mi autodestrucción.)

Huelo a espíritu adolescente..

Me gusta mucho el café frío por la noche y caliente por la mañana, la música que cala los huesos y el arte.
Me gustan los sabores fuertes, los sueños inolvidables, los silencios que hablan y las dudas adolescentes.
Los chutes de adrenalina y el morbo de lo prohibido.
(Así explico mis romances fugaces)

17 de diciembre de 2014

Narcisismo.

"Me ponen tus manías:
Ordenar la comida, correr cuando te pones nerviosa, bailar sola en casa, cantar muy alto. Comerte el Nesquik solo. Tomar leche con galletas 4 veces al día. Hablar mucho y deprisa cuando hay silencios incómodos. Beber de botellas de agua en vez de vasos. Recogerte siempre el pelo. Buscar todo en la RAE. Dormirte a las 4 de la mañana. Fumar nostálgica y sola en los bancos.
Me pone eso de que te pongas las faldas con botas.
Me pone que siempre lleves chandal.
Me pones con el pelo despeinado.
Me pone que te obsesiones con las series.
Me pone que me recuerdes todos los días el tiempo que falta para tu cumpleaños.
Me gusta cuando eres impuntual por dormir 5 minutos más, cuando tienes ojeras de estar aprendiendo. Cuando te organizas pero no eres capaz de cumplirlo. Cuando tienes ganas de llorar — a pesar de que siempre dices que no lloras — Y en vez de hacerlo, te lavas la cara.
Me gusta mucho la manía que tienes de doblar la esquinita de todas las páginas que te gustan de un libro. Me gustan las 3 cucharadas de azúcar que le echas al café. O cuando te pones histérica con una simple cocacola.
Me gusta cuando te entra el sueño y te rascas los ojos 3 veces por minuto. Pero no bostezas.
Cuando terminas de comer y te tapas la boca disimuladamente.
Me gusta que no pidas permiso para coger comida. Me gusta cuando te quitas las zapatillas en el coche y tarareas un poco de Extremo.
Cuando dices a la gente "Toco la guitarra" pero solo sabes 3 acordes.
Me gustas cuando te quejas de que nadie te hace caso.
O quizás, me gustas cuando en vez de tomar decisiones, te cortas el pelo.
Me gustas mucho cuando pides 3 chupitos — siempre de tequila, sentada sola en la barra — y los bebes de golpe.
Me gustas cuando comes hamburguesas, bocadillos, o simplemente, cuando intentas parecer una señorita.
Me gustas porque siempre, es invierno en tu cabeza.

Me gustas cuando te crees musa por ser un caos.
Me gustas porque tus manías son bonitas.
Me gustas porque me has dejado conocerlas.
Me gustas porque... porque sí.
Porque te pones falda con zapatillas."

— No siempre las musas tenemos escritores que nos inmortalicen. Y nos escribimos un poquito a nosotras mismas.

14 de diciembre de 2014

Yo te doy un poquito de mí y no quiero nada de ti.

Vivo al borde de los precipicios.
No soy capaz de ordenar ni mi vida,
ni mi armario.
Pero la comida sí.
Me gusta el café. Me sienta mal.
(como tú)
Me gusta la cerveza.
Me gusta fumar.
Bailo mal muy bien.
Me gusta el rock. Y me gusta tener con quién cantarlo.
Me gusta pensar. Me sale mal a menudo.
Pienso incorrectamente. Pero lo digo igual.
Yo no cuento ni tus lunares,
ni los escalones de tu casa,
ni las veces que dormimos juntos,
ni las que discutimos.
Yo nunca conté nada.

Me gusta gritar,
y discutir,
y hablar de política.
Me gusta leer, me gusta Cortázar.
Miguel Hernández y un poco de Bukowski.
Demasiado nihilista.
Adoro el Latín.
Y Roma.
Y saber como se sale de ella.
(salí de ti y es más difícil)

No, no soy cinéfila.
Sonrío mucho y es por mí.
No soy romántica.
Soy un caos.
No quiero despertarme contigo.
Lo paso mal con el contacto físico.

Soy pacífica.
Y revolucionaria, aunque sea un poquito.
Me gusta cumplir años.
Y no me gusta la Navidad.
Quiero a mis amigos.
Más que a mí.

Y no, no escribo por ti.
Escribo por mí,
porque me quiero.
Porque no quiero olvidar nunca quien soy.
Y porque sigo siendo todo lo que he sido.
A pesar de haber desfigurado mi vida
cayendo al vacío.
Cayendo al v
cayendo a
cay...


11 de diciembre de 2014

Nos faltó tiempo.

Me gustaría preguntarte, qué es de ti. 
No sé. 
Cuál es el motivo de que te levantes cada mañana (te lo pregunto porque yo no los tengo).
Quién te prepara el desayuno y te obliga a afeitarte.
Con quién te enfadas cada sábado por llegar estrepitosamente tarde.
Quién te hace la cama después de estar horas en ella.
No sé, me gustaría saber con quien tardas horas en despedirte.

Yo te diré, que desgraciadamente la poesía me sigue a recordando a ti. 
Y quizás no lo entiendas, porque no te gusta leer (solo te gustaba leernos), pero es una gran putada.
Me recuerda tanto a ti el invierno,
me recuerda tanto a ti la poesía,
me recuerdas tanto a Oliveira y la Maga en sus ríos metafísicos,
me recuerdas a un poema de Bukowski,
me recuerdan tanto a ti las discusiones,
me recuerdas al amor en general,
las sorpresas detrás de la puerta,
el humo de un cigarro,
echar de menos...


El blues, la leche con galletas y las tardes de manta y peli. Y será posible que nunca la terminamos de ver; y será posible que todas las cosas bonitas me recuerden a ti.

Podría decir que fuimos efímeros, pero más bien, estamos siendo eternos.

Sabes que no quiero ni querré hijos, 
sabes que no me gusta vivir en pareja,
sabes que odio despertarme y ver que hay alguien en mi cama.
Y sabes que contigo todo eso no me habría importado.
Nunca llegaste a valorarlo;
o igual sí y nunca llegaste a decírmelo.

Nos faltó tiempo.