'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

26 de enero de 2015

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Tengo la suerte de saber con certeza lo que quiero y con quién.
Quiero que se olviden de nosotros y que sólo nos conozca el del estanco;
dejar de dormir con tu camiseta, porque huele a ti,
para dormir contigo, todas las noches de mi vida.
Romper (del todo) el cabecero de mi cama contigo,
o el mismo suelo,
o los pocos muebles que necesitemos en casa;
en definitiva,
querernos fuerte por cada rincón.
Y sobretodo, querer fuerte nuestros rincones.

Que mis cinco sentidos
conozcan al detalle cada uno de los tuyos
y sobretodo,
perder juntos la cabeza...

23 de enero de 2015

45 minutos y la ducha de después.

Los sueños están para no cumplirlos; para seguir soñando con ellos
mientras a otra mujer (que no lo deseaba tanto) la arrancan las bragas con la boca en un motel,
en su motel (el que estaban deseando que fuese su motel...).

Y mientras tanto; en su ventana se consumen los cigarros,
los que deberían estar consumiendo juntos después de mucho 
sexo
y sobretodo
mucha risa
muchas peleas por la manta
y muchas sonrisas sucias.

Mientras ella promete que él será el mejor
y él promete que ella será incondicional
mientras dejan correr el tiempo
hablando de cosas
no tan trascendentales
(para otros, joder, porque para ella todo lo relativo a él era trascendental).

Mientras otras parejas que no se quieren
están jurando quererse
(poniéndose los cuernos...)

Ellos están aguantando las ganas de ir a por tabaco
y siempre volver
de un colchón en el suelo
y de encerrarse en casa
para siempre.
De esperar a las siete y media 
como quien espera el primer café del día
para poder olvidar la mierda que corre fuera
y que parece,
que por un momento
desaparece
cuando están juntos.

Que mientras ahí fuera
están matándose sin ganas
allí dentro
separados
están buscando matarse
sólo para poder volver a verse
nacer
una y otra vez
en los brazos correctos.

Y otras chicas
ingenuas
están buscando hombres perfectos
sin heridas que arreglar
porque no saben
que lo más bonito que puede pasarlas 
es tener la suerte
de que alguien confíe un poquito en ellas
y deje en sus manos
no sólo su felicidad
sino que también,
la posibilidad de que dure más de 45 minutos.

Mientras todo esto pasa
ellos, están tragándose la rabia
como dos adolescentes
que no tienen dinero para más que un paquete de tabaco al mes.

Y que sólo por esto, supongo
que los sueños están para intentarlos
y no cumplirlos
a pesar de que nos duela
porque quizás
el día que se cumplan
él deje de confiar en ella
y ella deje de prometer que no habrá nadie más
(aunque si somos sinceros
no creo que eso pase,
porque ella no ve en nadie más las sonrisas sucias
y él — o eso desea ella  no cree que otra pueda convertir la felicidad en algo más
que un polvo de 45 minutos
y la ducha de después.)

21 de enero de 2015

Será verano e iremos al norte.

No sé qué gilipollez es esa de buscar personas que nos trasmitan calor.
Eso es para gente que no conoce el frío,
porque el frío no se va nunca,
ni si quiera con los sentimientos cálidos.
Y mira, que yo, no busco una persona que me haga olvidar que lo tengo,
sino que, forme parte de él,
que lo acepte,
que sepa que es de los dos,
(al menos si quiere formar parte de mí).

Porque lo bonito es
que te torture con el hielo
y no que juegue con fuego.

Lo que estoy buscando
no es una persona que se desnude conmigo
cuando hay 25 grados externos y 30 internos;
lo que estoy buscando
es una persona que permita
que pase las manos por su espalda
aunque fuera esté nevando
y dentro, haga el mismo frío
de siempre.

Y cuando la encuentre, podré decir:
"Era verano y fuimos al norte."
Y sólo entonces, me plantearé hacer planes de futuro
siempre hacia el norte,
mi lugar.

19 de enero de 2015

¿Dos soledades o ninguna? Dos soledades, un caos y mucha sangre.

Sé que ellas no te conocen realmente
porque prefieren arreglarte
a dejar que las rompas.
Con lo bonito que es
unas medias
unos labios
una espalda sangrando.

Ellas se centran en ordenar tu
precioso desorden,
mientras que yo,
sólo espero,
que también respetes el mío
Y tengamos dos desordenes,
un caos,
y una locura infinita.

Que yo, juego sucio,
pero tú,
juegas con fuego
y no sé porqué
la que se quema soy yo.

Y encima de quemarme,
acabo rota
y no solo las medias
ni los labios.
Acabo rota entera,
y tú, que prometiste no ser como con las demás
— porque yo no era como las demás 
me rompiste como a las demás.
Mentira,
a mí me destrozaste
porque yo te quería más.

13 de enero de 2015

Primero un hombre, después una mujer y un hombre, terminó en mujer

Jamás llegué a imaginar que habría sábanas que dijesen más que poemas enteros.
Siendo desde el principio, tú, el poema no escrito más bonito,
fuiste dejando rastro de ti en verso, con tus besos.

Qué es si no la literatura, más que un orgasmo continuado
en el que en tu mente, 
jadea un poquito más rápido
con cada palabra.

Tú no eras un orgasmo continuado,
eras muchos orgasmos en pocos minutos
pero continuamente. 
Y como la depresión en la que cae
un ninfomano
durante su abstinencia sexual
yo caí en tus redes.

Yo olvidé el poema que me sabía de memoria,
dejé de oírte recitar poesía
(cuando realmente, solo me mirabas)
y ahí fue, cuando vi la diferencia
entre un recuerdo
y entre UN RECUERDO.

Los recuerdos, los que no tienen que ver contigo,
con el tiempo,
con el mar,
con el verano que pasamos gritando
los clasifiqué como banales.

Sin embargo LOS RECUERDOS
huelen a mar
huelen a sexo y a cerveza,
huelen a la trascendencia del tiempo,
huelen a la mente oponiéndose a los límites del cuerpo y la física.
Y no sufren de clasificación. Porque se oponen a los límites.

Y olvidé lo banal.
Para dejar sitio a ese poema que empezaba a ser nuestra vida:

Que empezó con el orgasmo continuado,
de un hombre que me invitaba cada día a sus noches,
de un hombre que me compraba cerveza,
de un hombre que decidió hablar de mí
(porque me convirtió en su musa)
en cada grito de sus pupilas.

Que se siguió del orgasmo continuado,
de un hombre y una mujer jugando a saber de la vida,
de un hombre y una mujer que se prometieron dejar siempre la cama sin hacer,
las puertas cerradas,
y la mente y las piernas abiertas.

Que se terminó con el orgasmo continuado,
de una mujer totalmente sola en su cama,
producido al recordar el poema que escribió una vez
(que escribieron, perdón).

LOS RECUERDOS, los resumí en ese poema.
Lo recuerdos no están.
Lo siento.