'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

1 de febrero de 2015

(hay domingos bonitos...)

Quiero una casa llena de gotelé si es lo que hace falta para que no te vayas.
Miles de camisetas grandes si van a hacer que me veas más sexy
muchos paquetes de tabaco para fumar contigo
y aunque parezca que está lejos, yo toco casi con los dedos la casa con vistas a la montaña, y despertarnos juntos a las 3.

Si lo que va a hacer que no te vayas es que te rasque la barba y la nuca, si quieres, puedo hacerlo todos los días de mi vida,
y si no quieres también,
porque yo, voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que te quedes conmigo.

Y si algún día dudas de ésto,
vuelve a leerlo.
Quiero que sepas que para mí, no hay otra persona que pueda hacerme más feliz,
por muy alto que sea,
por muy grandes y delgadas que tenga las manos,
por muy rubio que tenga el pelo y por mucho que tenga los ojos azules.
Que si tú quieres, puedes darme tu morenito todos los días de tu vida
y si no quieres también,
porque te lo voy a quitar.

Y me voy a encargar personalmente de que todas las mañanas tengas a la pelirroja
menos guapa de la ciudad,
a la que no es una camarera y no te pone tan bien los whiskies,
pero la que más agradece despertar y tenerte al lado.

Que quiero tener siempre los ojos muy verdes,
y desde luego no quiero que sea por culpa de otro.
Porque me gusta como hueles,
como sabes,
como tocas,
como lees,
como recitas,
como escribes,
como me cuidas (como nos cuidas...)
como me haces perder los nervios
y como te hago perder la paciencia.

Y si algún día estamos comprando cervezas sin alcohol en un supermercado
lo único que te pido es que digas "¡Basta!"
me lleves en brazos hasta el estante de los whiskies
y los compres todos.
Que pasemos por delante de una librería
y que compremos todos los libros que merezcan la pena.
Que le den por culo a la hipoteca que no quiero tener,
a la comida sana,
a los bares llenos de gente mediocre que no son capaces de entender,
que a nosotros, no nos hace falta ir todas las mañanas a demostrar que somos felices
porque nos gusta hacerlo en casa,
y te prometo que es lo que voy a intentar todos los días de mi vida.

Si tengo que dejarme el dinero,
la piel,
las ganas,
la boca
en algo, va a ser en intentar hacerte feliz.
Pero te voy a dejar estar triste,
te voy a dejar escribir cosas no tan buenas,
que me pidas espacio,
que te tomes tu tiempo para escoger lo que quieras,
que bebas una botella de whisky por semana
pero desde luego,
lo que no voy a dejar,
es que te vayas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario