'nulla vita sine musica'


hacer del caos un arte

7 de octubre de 2015

24 horas

Tengo mucho frío. No nos vamos a engañar, estos 5ºC externos no acompañan, pero mi frío es diferente.
Mi frío coge desde el corazón hasta el alma.

Es de esperar,
de esperarte,
de desesperar,
de desesperarme.


Y es que ya van 24 jodidas horas deseando que te plantes en mi portal, tal y como prometiste, con el depósito lleno y un mapa por el cual no sabré guiarte.
¿Dónde estás? Nosotros nunca faltamos a nuestra palabra y en tan sólo 24 horas ya van dos veces.
"Prométeme que pase lo que pase siempre intentaremos arreglarlo."
No te veo haciéndolo. Y yo no me veo con fuerzas.
¿Dónde estamos, cariño? ¿Ya no soñamos con tirar millas juntos? No quiero carretera si es sin ti.

Nos estamos engañando.

No existe la vida si estamos separados. No hay otro "él" que no seas tú.
Somos un puto "Ni contigo ni sin ti" y yo prefiero un casi contigo a un todo sintigo. Soy imbécil, ya lo sé, me lo decías a menudo.
Tengo más preguntas que respuestas y se me están grabando a fuego.
¿De verdad hemos cambiado?
Qué putada, de ser así. Podríamos acostumbrarnos a nuestros nuevos yoes. Antes eso que serlo por separado. Aunque quizás no quieras, tú y tu puta posición inamovible.
No sé si recuerdas esos tiempos en los que nos complementábamos tanto, eran la hostia. ¿Estarán con nuestros antiguos yoes? Porque quiero que vuelvan, como tú, podrías volver para quedarte. Podría volver la persona que eras, quizás así volvería la mía.
Igual sí están, pero muy al fondo, tapados por el odio y el rencor de tantas discusiones.
Podría proponerte tiempo, pero éste vuela. Y no quiero que tú también lo hagas.
Te espero en el portal, no vuelvas si no es para quedarte.

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